La brecha entre ricos y pobres, el creciente distanciamiento entre el centro y la periferia, la desigualdad en las relaciones de género, la guerra y la paz, el futuro de las sociedades democráticas y socioecológicas, la movilidad y la migración… Prácticamente todas las cuestiones de nuestro tiempo tienen una dimensión de política europea.
Más recientemente, la cuestión del futuro del proyecto europeo ha pasado a ocupar un lugar central en el debate político.
Creemos que otra Europa, una Europa democrática, es posible. Y por ella luchamos. Por la solidaridad y por un trabajo digno en buenas condiciones, ya sea para los trabajadores temporales de las plantaciones de frutas y hortalizas españolas, para los trabajadores textiles ucranianos que confeccionan prendas para empresas alemanas o para los trabajadores de empresas serbias que abastecen a la industria automovilística alemana.
Por un diálogo europeo entre las fuerzas de izquierda de los partidos y los movimientos sociales, para construir mayorías y romper la hegemonía neoliberal, ya sea junto al pequeño y nuevo partido esloveno de izquierda LEVICA, con representación parlamentaria, o junto al movimiento británico Momentum, con sus miles de integrantes.
Seguimos luchando por la igualdad, el respeto por otras formas de vida y la participación y el fortalecimiento de las minorías, ya sea para impedir una nueva ley sobre el aborto en Polonia o para luchar por el reconocimiento de la población romaní por parte de las sociedades del sureste de Europa.
¡Para nosotros, la historia no es solo pasado, sino también futuro! Recordar los crímenes de la Alemania nazi, no repetir los errores, no olvidar los logros, sino revitalizarlos y aprovecharlos: ya sea la autogestión obrera en la antigua Yugoslavia, las enseñanzas de la Revolución Rusa o el legado de la Primavera de Praga.